En este último capítulo se procede a estudiar el caso de Australia. En este país las pensiones por capitalización se denominan Superannuation, en el que las empresas están obligadas a contribuir entre un 9% y un 12% del salario bruto del trabajador en forma de cotizaciones sociales (se recuerda que en España asciende a un 28% para contingencias comunes), por lo que es responsabilidad del trabajador complementarlo con aportaciones voluntarias. Hoy en día las Superannuations son una institución regulada por el sector público, y en el que los australianos figuran en las primeras posiciones del mundo con una "hucha" en activos mundiales en propiedad en torno a $2.02 billones de dólares a 30 de Junio de 2015 (1,68 billones de dólares según metodología OCDE). Se puede decir que el sistema está mucho más liberalizado que en Chile, ya que en total existen cerca de 560.000 fondos de pensiones privados repartidos en cinco grandes tipos. Aún así, solo 247 (0,10% del total) se pueden considerar con entidad suficiente en volumen de activos y pensionistas, ya que el resto 99,9% son fondos con menos de 4 miembros.

Es importante destacar una problemática encontrada en la recopilación de datos. La APRA (Australian Prudential Regulation Authority) es la entidad responsable de proporcionar la estadística histórica del universo inversor en Australia, pero solo suministra la rentabilidad CAGR agregada promedio anual de cada una de las compañías privadas que ofrecen Superannuations. Es decir, no proporciona la rentabilidad de cada uno de sus subproductos en función del riesgo, como sí hace el sistema chileno, sino de todos sus activos en conjunto, por lo que no se puede discernir por tipo de riesgo/rentabilidad, detalle imprescindible para estudiar el mito del ciclo económico. Si se quiere obtener esta información, se requiere consultar las compañías una a una (ejemplos aquí, aquí o aquí), lo que hace inviable la recopilación de datos. Por tanto no se utilizará la estadística agregada sin diferenciar el tipo de riesgo/rentabilidad suministrada por la APRA, sino la desagregada a partir del análisis de Chant West (fuente: aquí y aquí) y ASFA (fuente: aquí, aquí, aquí y aquí), dos de las organizaciones que publican los datos y comparativas de más prestigio en Australia de este 0,10% de fondos más importantes.

La siguiente simulación analizará las caídas de valor de activos en las crisis macroeconómicas con tres estadísticas: se utiliza el indice "growth" de Chant West, que tiene un riesgo de 3 sobre 5 (entre un 61% y 80% de la cartera son acciones, es el contratado por el 80% de los australianos, y tuvo una CAGR mediana real en el período 1993-2014 de 5,4%), el "conservative growth" también de Chant West, que tiene un riesgo de 1 sobre 5 (21-40% son acciones y una CAGR mediana real 1993-2014 de 3,6%), y la proporcionada por ASFA, que se extiende desde 1963 hasta 2014, y representa una cartera típica balanceada por defecto (se puede convalidar con la "balanced" de Chant West con un riesgo de 2 sobre 5, y CAGR mediana real en el mismo período de 4,82%). No se proporcionan los cálculos para el resto de carteras de Chant West (Balanced Growth, High Growth y All Growth), por proporcionar solo la CAGR anualizada total, dato que no sirve para mediciones cualitativas de caída de precios de los activos. La simulación está indexada a 1, reinversión de dividendos y cupones, CAGR mediana real año a año, diversificación del riesgo interna al fondo, sin aportaciones de capital anual, comisiones de gestión e impuestos ya incluido en los cálculos.



La línea roja, que representa la evolución de la cartera "growth", tiene una revalorización del 198% real, y experimenta dos caídas importantes. La primera en 2001, con una caída acumulada de -8,05%, y que se recupera a mediados de 2003 (2,5 años). La segunda en 2007, con una caída acumulada de -23,54%, y de la que se recupera a mediados de 2014 (6,5 años), aunque alcanza un 97,13% de recuperación en 2013. La línea azul, que representa la cartera "conservative", solo experimenta una caída en 2007 de -8,92%, de la que se recupera en 4 años. Finalmente, la línea de color negro, que representa la estadística ASFA, proporciona un comportamiento muy similar de caída de precios a la cartera "growth".

Finalmente, al igual que para Estados Unidos y Chile, se presenta una simulación de un caso real que modela un ciudadano australiano que ahorra su pensión por capitalización desde 1972 hasta 2012 (40 años). Para este cálculo se utiliza la serie histórica más larga hasta la fecha, que es la proporcionada por ASFA. Como ya se realizó para Estados Unidos, la pensión comienza con una inversión inicial de 1.000$ de 1972 (en torno a 10.000$ de 2012 calculada con datos de inflación oficiales para Australia), y que realiza aportaciones de capital fijas de 5.000$ anuales a modo de ahorro (la primera aportación en 1972 es de 500$, que es el dato corregido por inflación de 5.000$ en 2012). Para poner datos en perspectiva, un salario mediano en Australia en 2013 estaba situado en torno a $45.600 anuales, por lo que en la simulación el ahorrador aporta solo un 11% de su salario bruto mediano a pensión por capitalización. Reinversión de dividendos y cupones, interés compuesto, CAGR nominal año a año, sin aplicar comisiones de gestión ni impuestos. A la vista de los datos, un ciudadano australiano, después de 40 años de ahorro ininterrumpido, y solo aportando un 11% de su salario bruto a ahorro por capitalización, hubiera tenido una acumulación potencial en 2012 de 735.880 dólares.



Por tanto, a modo del conclusión, al igual que se analizó para Estados Unidos y Chile, Australia presenta un comportamiento muy similar ante las crisis macroeconómicas. La simulación solo se ha podido realizar para dos perfiles de riesgo: dos perfiles de fondos de inversión de 3 sobre 5, "comparable" a la AFP de tipo C en Chile, y una de 1 sobre 5. A la vista de los datos, los fondos no experimentan caídas del precio de los activos que provoque una pérdida irreparable en la pensión por capitalización de los australianos. La cartera analizada de mayor riesgo "growth" es la que presenta la mejor rentabilidad, pero también el mayor riesgo, es decir, un tiempo de recuperación más prolongado del precio de sus activos, por lo que son aptas para las etapas de acumulación más tempranas. El perfil "conservative" proporciona una menor rentabilidad, pero también un menor riesgo, por lo que tal y como ya se explicó en capítulos anteriores, se vuelve a confirmar que serían las candidatas para las etapas finales de ahorro y disfrute de la pensión. Aún así, el resto de perfiles de riesgo de Chant West, como son Balanced Growth, High Growth y All Growth, presentan datos de CAGR nominales en el período 2005-2012 de 6.3%, 7.0% y 6.7% respectivamente, por lo que aunque no se haya podido realizar cálculos cualitativos en el presente artículo, en términos absolutos sus rentabilidades han sido positivas, es decir, no solo no han experimentado pérdidas a lo largo de todo el período (contabilizando la gran recesión de 2008), sino que han sido incluso superiores a los datos de inflación. En referencia a la acumulación de capital, aun cuando el ahorrador se enfrenta a 3 de las 5 mayores crisis macroeconómicas de todo el siglo xx y principios del xxi, la simulación de una pensión por capitalización real presenta cifras crecientes y positivas.