Muy agradecido a @Libre_Mercado por publicar este artículo que alcanzó las 10.000 visitas en pocos días :-)


Muy agradecido a Daniel Lacalle por mencionar el artículo en Twitter.


Es importante aclarar que el presente artículo no trata de analizar las estadísticas del mercado laboral en global, y el desempleo en particular, sino el de empleo existente, es decir, dar luz a una percepción concreta entre la sabiduría popular del ciudadano medio, y es la distribución del número de trabajadores ocupados en el mercado laboral en función de su tipo de contrato, es decir, cuántos trabajadores ocupados tienen contratos en nuestro país como indefinidos (de calidad), y temporales (precariedad). O dicho de otra manera, no se analiza el número de contratos indefinidos y temporales firmados anualmente, sino el número de personas ocupadas como indefinidos y temporales. A lo largo de un año, un ciudadano A puede firmar un único contrato indefinido, y uno B, tres. Al final del período, la primera estadística afirma que el 75% de los contratos firmados fue temporal, y la segunda que el 50% de las personas tiene contrato indefinido.

Cada trimestre, el Instituto Nacional de Estadística (INE), la máxima autoridad nacional en recopilación de estadísticas en nuestro país, proporciona la Encuesta de Población Activa (EPA), en la que se suministra, entre otros muchos datos, las estadísticas de población en edad de trabajar (población entre 16 años y 64 años), población activa (población en edad de trabajar pero que no sean estudiantes, trabajadores del hogar, prejubilados e incapacitados), población desempleada (población activa sin trabajar) y población ocupada (la población activa con empleo). El volumen de información es muy grande, ya que también se proporcionan datos de número de horas trabajadas, tipos de empleo (indefinido o temporal), tipo de jornada (a tiempo completo o parcial), horas extras remuneradas y no remuneradas, tasa de actividad, tasa de paro, desagregado por comunidades autónomas, tipo de empleo destruido, número de horas efectivas semanales, por sexo, edad, y un largo etcétera. Es la lectura parcial (dar un dato concreto, pero no el cuadro completo) de esta encuesta la razón principal por la que, en función del medio de comunicación, partido político, o sector ideológico, se obtienen conclusiones diferentes. Y si se realizan en un entorno de desempleo masivo, el sesgo a realizar estadísticas que midan aspectos negativos es muy alto. Y es ésta la razón principal por la que se ha asentado en nuestro país el mito y percepción general de que el empleo temporal, precario, y de carácter de subempleo, es mayoritario y superior al indefinido, superior en calidad al anterior.


en el segundo trimestre de 2015, la última estadística hasta la fecha, el número de personas ocupadas con contrato indefinido ascendía al 75%, mientras que el número de contratos temporales era del 25%.


Pero ¿es esta imagen cierta? ¿percepción y realidad coinciden? ¿en nuestro país el empleo temporal es mayoritario?. La estadística clave más importante a analizar, después de la población desempleada, es el número de asalariados con contratos indefinidos y contratos temporales, con respecto a la población activa. A continuación se presenta una elaboración propia, a partir de los datos oficiales de la EPA, de cuál ha sido la evolución histórica del número de contratos indefinidos en España, desde el primer trimestre de 2002, hasta el segundo trimestre de 2015. Se presenta el porcentaje con respecto a la población activa (100%), por lo que la diferencia es el porcentaje de la población con contrato temporal. Las estadísticas no incluyen empleo público, y incluyen la suma de contrato a tiempo completo y parcial.



A la vista de los datos se puede comprobar que la evolución histórica, así como el estado actual en el año 2015, es bastante diferente a la percepción popular. La evolución histórica es claramente creciente. Se podría argumentar que este fenómeno es consecuencia de la grave destrucción de empleo temporal ocurrido desde 2008 (se recomienda leer este artículo de Politikon para mayor claridad). Aunque la explicación es acertada, ya antes de la gran crisis el porcentaje de trabajadores con empleo indefinido ya se situaba en torno al 70%. Por otro lado, en el segundo trimestre de 2015, la última estadística hasta la fecha, el número de personas ocupadas con contrato indefinido ascendía al 75%, mientras que el número de contratos temporales era del 25%.


visto desde la perspectiva opuesta, casi el 91% de los contratos no forman parte de esta categoría de subempleo.


¿Y cuáles han sido las proporciones históricas de contratos indefinidos y temporales en Europa? A continuación se proporciona la estadística oficial de Eurostat durante el período 1984-2014 para una serie de países representativos. La proporción de contratos indefinidos con respeto a países más industrializados, que dependen menos de su sector del turismo (requiere de mayor proporción de contratos temporales), y con un mercado laboral más desarrollado y liberalizado, es evidentemente inferior, lo que muestra que España, desde hace décadas, tiene profundos problemas de mercado laboral (se desarrollará con más profundidad en próximos artículos). Aún así, la evolución histórica muestra claramente porcentajes de contratos indefinidos superiores al 80%, con paradigmas como Dinamarca, con valores superiores al 90% desde el año 2002 (Dinamarca presenta uno de las regulaciones del mercado laboral más liberalizadas del mundo).



Efectivamente el análisis puede ser mucho más profundo y cualitativo. Por ejemplo, del total de personas ocupadas en 2015T2, el número de trabajadores con un contrato indefinido a tiempo completo asciende al 65,22% (10 puntos de indefinido a tiempo parcial). El número de asalariados con un contrato temporal a tiempo parcial con respecto al total de población ocupada fue del 7,35%. También se puede analizar el número de horas extras no remuneradas (auténtica lacra en el sector privado), o el número de horas efectivas totales semanales realizadas por todos los ocupados. La lista de estadísticas cualitativas es muy extensa, pero muy necesaria para evaluar el comportamiento de un mercado laboral. En el presente artículo no se profundiza en estos indicadores por ser ampliamente utilizados, mayoritarios, y fáciles de encontrar en internet.

Aún así, se facilita otra métrica importante, como es la de subempleo, es decir, los empleados que trabajan menos horas de las que desearían (empleo parcial involuntario), o poseen cualificación superior al trabajo que desempeñan. De acuerdo a los últimos datos de eurostat para 2014, el 9,1% de los trabajadores en España se encuentra en esa circunstancia con respecto al total de contratación, cuando la media de la Unión Europea está en el 4,5% (ver tabla siguiente, columna "As % of total employment"). La cifra es la más alta de toda la Unión Europea, indicativo de un problema profundo de un sector de los trabajadores (que requiere de un esfuerzo extra en ayuda y protección por parte de todos), pero que visto desde la perspectiva opuesta, casi el 91% de los contratos no forman parte de esta categoría de subempleo.



Por tanto, a modo de conclusión, las combinaciones de datos no son solo múltiples, sino que se pueden realizar estadísticas con las que obtener conclusiones que permitan ver el "vaso medio lleno o medio vacío". Es evidente que no sólo se debe corregir una de las tasas de desempleo más elevadas de toda la OCDE, algo absolutamente insostenible a medio y largo plazo, sino también los desequilibrios del mercado de trabajo que no sólo destruye empleo en tiempos de crisis como ningún otro país de la OCDE, sino que las crea en tasas claramente superiores a otros países de la Unión Europea en tiempos de crecimiento, siendo un tipo de contrato laboral que no permiten tener acceso a una estabilidad financiera y personal mínima adecuada. Sin embargo, las estadísticas son muy claras para un dato concreto desconocido por una amplia mayoría de ciudadanos: el número de asalariados con un contrato de trabajo indefinido en 2015 asciende al 75% del total, por lo que la percepción y mito de nuestro mercado laboral de ocupados basado mayoritariamente por subempleo, trabajos temporales, y precarios, es a todas luces, incorrecto.