La crisis de estos años, por su magnitud, ha dejado huella en cualquier estadística. Da igual si miramos series de empleo, desempleo, crecimiento, rentas salariales o riesgo de pobreza, alrededor de 2010 casi siempre se observa lo mismo: una cicatriz. El deterioro del mercado de trabajo (millones de desempleados), y la deflación salarial (recortes salariales), son dos de las principales causas que han provocado un aumento sin parangón en el número de trabajadores con ingresos anuales inferiores a dos veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI, situado en 641,40 euros mensuales), o como comúnmente se conoce como "mil euristas".

Aunque el porcentaje de ciudadanos mil euristas fluctúa dependiendo tanto de la fecha de publicación de las estadísticas oficiales, como de la metodología de contabilización, son múltiples los artículos de prensa escrita de periódicos de primera línea (El Confidencial, El País, 20 minutos, Las Provincias, o Expansión) en los que se afirma que el 60% de los asalariados tendría ingresos por debajo de la barrera del ‘mileurismo’ después de pagar impuestos y cotizaciones sociales. O dicho de otra manera, aquellos que declararan un salario inferior a 2 veces el salario mínimo (14 pagas de 645€), y que una vez descontando IRPF y cotizaciones sociales, obtendrían un rendimiento neto igual o similar a mil euros mensuales.




The Huffington Post por su parte llegaba a conclusiones similares, pero utilizando otra fuente de datos para alcanzar la cifra de 63,3% de trabajadores que estarían cerca de la barrera del mil eurismo:




Dependiendo de la metodología, los medios también suelen medir el número de trabajadores que estarían por debajo del mil eurismo, como las noticias de rangos superiores al 30% de ciudadanos que tienen una renta salarial menor o igual al salario mínimo profesional, como los publicados en medios también de primera línea como El Mundo, Público, ElDiario, Expansión.







Se podría concluir que los recortes, reducción del déficit, y políticas públicas adhoc impuestas tanto en España como desde Europa a España a partir de 2010, habrían provocado un estado de alarma social de mayorías pauperizadas por el problema del mil eurismo, y que no harían más que evidenciar un mercado de trabajo no solo precario, sino que estaría moldeando la precarización estructural del presente y futuro de toda una generación de ciudadanos, como es el 67% de asalariados menores de 25 años con un salario mensual bruto inferior a 1,221€ en 2014. Pero ¿Es cierto que el 60% de la población es mil eurista? ¿o que el 30% de los asalariados cobra menos de 645€ mensuales? ¿de dónde provienen estas cifras tan extendidas por los medios de comunicación? ¿son estos mismos medios críticos y rigurosos con las informaciones que publican?


De dónde provienen estas cifras.

Estas estadísticas propagadas por medios de comunicación de prensa escrita provienen principalmente de dos fuentes oficiales: las estadísticas mensuales del barómetro del CIS, uno de los centros de investigación sociológicas más importantes de España, y las proporcionadas por la Agencia Tributaria en su informe de Mercado de Trabajo y Pensiones.

La primera está basada en una encuesta realizada a 24.000 hogares, mientras que la segunda está basada en las declaraciones de pagos y retenciones presentadas por los pagadores en la declaración del IRPF (modelo 190). Las dos estadísticas provienen de fuentes de máxima credibilidad, por lo que el problema no es la solvencia de la información, sino la interpretación de su metodología, o su capacidad para capturar la realidad correctamente.


Mercado de trabajo y pensiones de la Agencia Tributaria.

Para los titulares que elevan el porcentaje de mil euristas hasta el 60% del total, se suele hacer uso de las estadísticas del Mercado de trabajo y pensiones de la Agencia Tributaria, y en concreto, a su tabla resumen como la proporcionada a continuación para el ejercicio de 2013.

A primera vista se puede observar que el número de asalariados que obtiene una renta menor a 2 veces el SMI (aproximadamente un salario neto mil eurista una vez descontado los impuestos a la Seguridad Social e IRPF) asciende a más de 10 millones de personas, es decir, el 60% del total en nuestro país (cuatro primeras filas). Para los titulares que informan de un 34% de trabajadores españoles que ganan menos de 645€ mensuales, se contabilizan solo las dos primeras filas, desde 0 a 1 SMI.




Sin embargo, si se bucea en la metodología de la AEAT, se puede apreciar que existe una posible confusión entre el concepto "asalariado" que utiliza esta institución para la elaboración de la estadística, y en cómo lo interpretan los encargados de la sección de economía de diarios de prensa escrita, tal y como se observa en el siguiente cuadro también para el ejercicio 2013, y que la propia AEAT aclara en nota de prensa oficial para este tipo de noticias.

De los casi 17 millones de asalariados contabilizados en 2013, casi 4,7 millones estaban clasificados como asalariados y pensionistas, asalariados y desempleados, o asalariados, pensionistas y desempleados, sin ningún tipo de distinción o separación para su posterior análisis. O dicho de otra manera, se estarían mezclando estadísticas de rentas salariales (fuente de un trabajo) con otro tipo de rentas, como pueden ser las que provienen de una pensión o un seguro por desempleo, lo que no permitiría desagregar con más precisión cuántos "asalariados" son los que verdaderamente reciben solo una renta salarial fuente de un trabajo (la estadística solo mide masa salarial anual, sin distinción de su fuente).




Por otro lado, y de acuerdo a su metodología, la AEAT no solo mide rentas medias anuales múltiplos de SMI, sino que tampoco diferencia entre asalariados a tiempo completo o tiempo parcial, por lo que no sería una fuente fiable a la hora de evaluar el número de trabajadores mil euristas. A modo de ejemplo, un estudiante que solo hubiera trabajado en verano con un contrato temporal a tiempo parcial para costearse parte de sus estudios, computaría de la misma forma que otro "asalariado" a tiempo completo y contrato indefinido. Es por tanto que esta fuente de datos no solo no estaría capturando correctamente la información de asalariados, sino que tampoco serviría para obtener la cifra de mil euristas en nuestro país.


Encuesta barómetro del CIS.

Por otro lado, la encuesta del barómetro CIS, que proporciona información de ingresos netos tanto a nivel familiar como a nivel individual, sería la fuente original utilizada en noticias como las publicadas por El Huffington Post. Como se puede observar en la siguiente figura perteneciente a la encuesta de Octubre de 2016, el número de familias con ingresos netos después de impuestos inferior a 900€ era el 16,2%, y por debajo de 1.200 € al mes ascendía al 36,5%. Por otro lado, el número de individuos que obtenían una renta salarial menor a 1.200€ alcanzaba casi el 60% del total de asalariados del país.




El principal problema de esta encuesta es su naturaleza y metodología. Y esto es así porque a diferencia de las encuestas del Instituto Nacional de Estadística (INE), el CIS no tiene las herramientas para poder cruzar datos con otros organismos, como puede ser entre otros muchos, el Ministerio de Hacienda, con lo que poder evaluar si las respuestas coinciden con lo declarado en su vida laboral. Es por tanto una encuesta con una capacidad limitada a la hora de proporcionar datos fiables más allá de mediciones sociológicas.


Evolución histórica.

Para tener una perspectiva más amplia de estas dos fuentes de datos, es interesante ampliar la historia de ambas estadísticas con el que poder contrastar la percepción y narrativa convencional del mil eurismo con una causa estrechamente relacionada con la crisis financiera actual. En la siguiente gráfica se recopila esta misma información de la Agencia Tributaria para el periodo 1999-2014, y para las dos categorías de asalariados que más se utilizan por los medios de comunicación de prensa escrita.

A la vista de los datos se puede confirmar que, o esta encuesta no es capaz de capturar la realidad en su complejidad, o no queda muy clara esta percepción y causalidad, ya que en 2008, año en el que todavía no habían comenzado los recortes y efectos de la crisis financiera internacional, y el mercado laboral todavía disfrutaba de los efectos positivos en salarios y empleo de la burbuja inmobiliaria, el número de "asalariados" que tenían un salario menor a dos veces SMI ascendía al 58% de acuerdo a los datos de la Agencia Tributaria. O dicho de otra manera, no se aprecia un salto espectacular del número de "asalariados" mil euristas como consecuencia de los efectos provocados por la crisis.




Con respecto a la encuesta barómetro del CIS, los datos históricos para el periodo 2008-2016 presentan resultados similares, es decir, no se obtienen diferencias sobresalientes en número de familias que declaraban en la encuesta tener una renta neta después de impuestos menor a 1.200€.





Una estadística más solvente.

El Instituto Nacional de Estadística, en su encuesta trimestral de Población Activa (EPA), incorpora desde el año 2009 el salario de empleo principal, por lo que es una de las fuentes más utilizadas a la hora de cuantificar los diferentes rangos salariales. Sus resultados ofrecen una fuerte coherencia con otras fuentes también de máxima solvencia, como son las Encuestas de Estructura Salarial, Encuestas de Condiciones de Vida, etc.

En la información que proporcionan en sus informes, desagregan los datos de múltiples formas, por lo que es de mucha utilidad a la hora de encontrar datos cualitativos. Y para este caso, proporcionan la distribución salarial para aquellos trabajadores que tienen un trabajo a tiempo completo y tiempo parcial. Realizar esta diferenciación es fundamental, puesto que no es coherente intentar encontrar el porcentaje de trabajadores mil euristas sumando trabajadores a tiempo completo (40h semanales diarias), con trabajadores a tiempo parcial (20h semanales), puesto que no trabajan el mismo número de horas, y por tanto, en este último es evidente que deben acumular más trabajadores en la parte baja de la distribución.

Como se puede ver a continuación, en 2014 solo el 17,5% de los trabajadores que tenían un contrato a tiempo completo tenía un salario bruto antes de impuestos menor a 1.221,1€ al mes, y solo el 10,2% podría definirse como estrictamente mil eurista.




Por el contrario, y como es lógico por número de horas trabajadas, el 88,6% de quienes tenían un trabajo a tiempo parcial (media jornada), tenían un salario bruto menor a 1221,1€ al mes en 2014, aunque solo el 9,0% podría definirse estrictamente como mil eurista.





Encuesta de presupuestos familiares.

Otra estadística también desarrollada por el Instituto Nacional de Estadística es la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), encuesta realizada a 24.000 hogares al año, y que suministra información anual sobre la naturaleza y destino de los gastos de consumo, así como sobre diversas características relativas a las condiciones de vida de los hogares. Aunque esta encuesta está enfocada a gasto y consumo, también proporciona estadísticas relativas a hogares y personas según nivel de ingresos mensuales netos regulares del hogar.

En la siguiente figura se presenta la evolución histórica de los ingresos netos (después de impuestos) familiares en el periodo 2006-2015 para tres rangos de renta. Se puede observar que la suma de las familias en los dos primeros tramos tuvo su pico máximo en 2006 con un 26% de familias en España en un rango igual o menor a mil euros netos al mes.




En la segunda figura se presenta la misma información que la anterior, pero en lugar de representar unidades familiares, se presenta para individuos, y que de acuerdo a los datos para el periodo 2006-2015 el número de asalariados que tuvo una renta neta menor o igual a 1.000€ obtuvo su máximo en 2013 con un 20,19%.





Encuesta de Estructura Salarial

En última posición se presenta la encuesta de máxima solvencia en la actualidad, como es la también desarrollada por el INE y denominada Encuesta de Estructura Salarial. Se podría decir que tiene un nivel de solvencia superior a la EPA por varios motivos, entre los que se puede destacar que esta última es una encuesta a los trabajadores, mientras que la EES es a los empresarios, que en teoría tienen mejor información de las nóminas de sus trabajadores. La EPA son 65.000 muestras, mientras que la EES son más de 200.000. Por otro lado, la EES no solo un estándar a nivel Europeo (Eurostat), sino que en su metodología cruzan datos con administraciones como la Seguridad Social. Su grado de precisión es superior a cualquier otra fuente de las anteriormente analizadas, y es fuente de datos para los estudios económicos más importantes y solventes, tanto en España como a nivel internacional.

De acuerdo a los datos que INE dispone para 2014 online, el 0,2% de los trabajadores que tenían un empleo a tiempo completo por cuenta ajena, tenían un salario bruto anual menor o igual a 9.034,20€ anuales (14 pagas de 645,30€, es decir, del salario mínimo interprofesional en 2014), y un 30,3% entre 9.034,20€ y 18.068.4€ anuales (14 pagas entre uno y dos SMI, es decir, entre 645€ y 1.290€). Aún así, estos datos proporcionados por el INE no son cualitativos, ya que no solo no proporcionan información para los trabajadores a tiempo parcial, sino que no están referenciados con respecto al total de trabajadores del país.




Por otro lado, es interesante mencionar que Eurostat dispone de una estadística de vital importancia a la hora de evaluar la calidad del empleo en un país, como es el ratio de subempleo, es decir, los empleados que trabajan menos horas de las que desearían (empleo parcial involuntario), o poseen cualificación superior al trabajo que desempeñan. En 2013 alcanzó la cifra del 57,3% del total de población ocupada a tiempo parcial (o 9,1% del total de población ocupada), lo que indicaría que, aunque España presenta cifras inaceptablemente altas, también indicaría que no todo el empleo parcial es involuntario, y que aproximadamente uno de cada dos parciales sería voluntario.


El análisis definitivo.

Aunque hasta ahora se han analizado datos oficiales proporcionados por informes de organismos de máxima solvencia en España, todos ellos tienen una limitación importante, y es que están desarrollados de acuerdo a sus unidades de medición (por ejemplo, rentas salariales medidas en múltiplos de salario mínimo interprofesional), y por tanto, no aportan información de la precisión requerida, es decir, el número de trabajadores a tiempo completo que que pueden considerarse popularmente como mil eurista.

Para responder a la pregunta de "cuántos mil euristas existen en España", es necesario realizar un análisis de big data directamente a los ficheros de micro datos de la Encuesta de Estructura Salarial de 2014, donde se suministra la base de datos en bruto lista para su consulta mediante software de análisis de datos, como R, MatLab o Stata.

Para tener una primera aproximación y perspectiva diferente a la representación por parte del INE, se presenta la distribución de asalariados por rangos de SMI, pero esta vez por tipo de jornada, y referenciado con respecto al total de trabajadores (la suma de tiempo completo y tiempo parcial). De acuerdo a los resultados obtenidos, el 13,5% de todos los trabajadores del país tenían una renta salarial bruta igual o inferior a 1 SMI mensual (9034€ brutos anuales, 12 pagas de 752€, o 14 pagas de 645€). Por otro lado, el 32,7% tenían una renta salarial bruta mensual entre 1 y 2 SMI (9.034€ y 18.068€ brutos anuales, o 12 pagas entre 752€ y 1.505€). Aún así, todavía no quedaría respondida la pregunta inicial de cuántos mil euristas existen en España.




Para avanzar en el análisis, en la siguiente figura se representa la distribución de rentas salariales mensuales brutas y netas, es decir, cómo se distribuyen los salarios antes y después de impuestos para todos los trabajadores, independientemente de su tipo de contrato o jornada.

En términos de rentas brutas, si se acepta como posible definición de mil eurista a aquellos trabajadores cuya renta está situada entre 900 y 1.100€ mensuales, el 7.39% de todos los trabajadores en 2014 tuvo una renta salarial situada en esta horquilla. En términos generales, un 17.45% de los empleados tenían una renta entre 0 y 900€, un 24.84% entre 0 y 1.100€, y un 29,34% entre 0 y 1.200€•.

Por otro lado, si se realizan los cálculos para rentas salariales netas, es decir, despúes de las aportaciones a la seguridad social e IRPF, el 16.42% de los trabajadores tiene un salario de mil eurista, mientras que el 48,90% de todos los trabajadores se encontraban en la sub distribución situada entre 0 y 1.200€ netos mensuales.




Como se explicó anteriormente, desde un punto de vista técnico, no es coherente intentar encontrar el porcentaje de trabajadores mil euristas sumando trabajadores a tiempo completo con trabajadores a tiempo parcial. Es por ello que a continuación se proporciona la distribución de trabajadores a tiempo completo con respecto al total del país por rango de salarios. Como se puede observar, el número de rentas salariales a tiempo completo encuadradas en la definición propuesta de mil eurista ascendía a 4,49% en términos brutos, y 13,66% en neto. En general, la población por debajo de los 1.200€ brutos y netos se situaba en un 9,66% y 21,81% respectivamente.




Si se profundiza en los datos se puede obtener una fotografía de mayor resolución de quienes son los trabajadores mil euristas. Si se filtra por tipo de jornada, apenas existen diferencias sustanciales. Por el contrario, si se filtra por tipo de contrato sí existen leves diferencias, ya que el 60,8% de los trabajadores definidos como mil euristas tendrían un contrato indefinido.




Finalmente, si se quiere averiguar el perfil del trabajador por nivel de estudios, en la siguiente figura se puede observar que, aunque no es concluyente por la limitación de la sub distribución, sí que se puede apreciar que sigue la tendencia para toda la distribución, es decir, que a mayor nivel de estudios, mayor es el nivel de renta salarial (1 corresponde a un trabajador sin estudios, y 7 a licenciatura).





Conclusiones.

Es necesario aclarar desde el principio que el objetivo del artículo no es ni negar la existencia de población mil eurista, ni su problemática. Es un problema real en el que las administraciones deberían promover políticas públicas encaminadas no solo a proteger a este sector de ciudadanos, sino diseñar una regulación del mercado laboral óptima que permita evolucionar en prosperidad de las naciones.

El objetivo principal del artículo es tratar de poner cifras en perspectiva, proporcionar herramientas que permitan a los ciudadanos acceder a las fuentes, datos y estadísticas con las que poder aplicar el sentido crítico, e independizarse de lecturas parciales y/o subjetivas de intermediarios, origen y difusión de mitos en torno a determinados aspectos de la economía y sociedad.

Para tratar de analizar el mito del mil eurismo en la distribución salarial en nuestro país, se ha realizado un breve repaso de las principales fuentes de datos oficiales para España, analizando su información más relevante, así como sus puntos débiles más notables.

Tanto el barómetro del CIS, como la estadística del Mercado de trabajo y pensiones de la Agencia Tributaria, proporcionan datos que no terminan de ser suficientemente sólidos, tanto por metodología, como por evolución histórica. La Encuesta de Población Activa (EPA) sí comienza a proporcionar información de calidad desde 2009, arrojando cifras importantes, pero a bastante distancia de los dos primeros. De acuerdo a sus datos desagregados para 2013, solo el 10,2% de los trabajadores podía definirse como estrictamente mil eurista a tiempo completo, y el 9,0% a parcial.

Desde la perspectiva de la Encuesta de presupuestos familiares, en 2015 el 23,81% de familias vivían con menos de 1.000€ netos al mes, mientras que el número de individuos viviendo en el mismo rango de rentas alcanzaba el 18,38% del total. Finalmente, la Encuesta de Estrutura Salarial muestra, entre otros muchos datos, la distribución de asalariados por rango de SMI. Destaca el 30,3% de asalariados a tiempo completo cuyas nóminas brutas se sitúan entre 9.034,20€ y 18.068.4€ anuales (14 pagas entre uno y dos SMI), así como el 12,8% de trabajadores a tiempo parcial con un salario bruto menor o igual a 9.034,20€.

Finalmente se ha necesitado acudir directamente a las fuentes de la EES de 2014 para intentar responder, con la máxima precisión posible, no solo cuántos mil euristas existen verdaderamente en nuestra sociedad, sino el volumen de trabajadores con rentas salariales por debajo de este umbral de mil eurismo, y que ninguna de las fuentes anteriores es capaz de responder. Por un lado, no existe evidencia de que el 34% de los trabajadores cobren menos del salario mínimo interprofesional, ya que esta sub distribución asciende realmente al 13,5%, tanto si trabajaban a tiempo completo como a tiempo parcial. Por otro lado, y siendo coherente con artículos anteriores, el 7.39% de todos los trabajadores en 2014 tuvo una renta salarial bruta entre los 900€ y 1.100€ brutos mensuales, mientras que el 29,34% de los empleados tenían un salario igual o inferior a 1.200€ brutos al mes.

Por tanto a modo de conclusión, tanto si se analizan las rentas salariales en términos brutos como en términos netos, las informaciones anteriormente citadas y propagadas por los medios de comunicación deben ser tratadas con cautela y prudencia, ya que las estadísticas por parte de la fuente de máxima solvencia y credibilidad proporciona valores diferentes.


Especial agradecimiento a Ivan, doctor en economía especializado en macroeconomía, por su ayuda en la construcción del presente artículo.