Un argumento que está comenzando a tener cierto atractivo con respecto a las negociaciones sobre quitas de deuda en la actual crisis de Grecia, y que tiene una alta probabilidad de convertirse en meme en internet, es la relativa a los acuerdos de Londres de 1953, donde se firmaron los programas de quita de la deuda externa alemana, 8 años después de finalizar la segunda guerra mundial. En la foto se puede observar al ministro de finanzas griego firmando el acuerdo con Alemania:


¿En qué consiste el mito y distorsión? en cómo se presentan las cifras, y en cómo se acumuló la deuda. En la fuente de wikipedia (probablemente el origen y causa del mito en España), se proporciona el dato histórico de una quita del 63% de su deuda externa (que es la importante desde el punto de vista de los acreedores internacionales, ya que es lo que un país debe al resto del mundo), aunque en otros estudios la cifran en torno al 50%, de acuerdo a si se contabilizan los intereses o no, y con respecto a qué valor moneda de la época se referencia. Pero como se puede observar, se proporciona el porcentaje con respecto a su deuda externa, pero no con respecto al PIB, que es la manera más adecuada para tener un punto de referencia desde donde poder realizar comparaciones. ¿Un 60% es mucho o poco? ¿con respecto a qué? El esfuerzo de un país para devolver una deuda externa no es la misma si se debe el 10% del PIB (producción total de bienes y servicios de un país en un año), que si es el 100%, y si se tiene la capacidad de producción de Japón o de Marruecos.

De acuerdo a uno de los papers más importantes y citados a nivel mundial sobre los acuerdos de Londres, escrito por el profesor de la universidad de Yale, Timothy W. Guinnane, o a trabajos recientes en 2013 de Jürgen Kaiser, Lessons from the London Debt Agreement of 1953 for Current Debt Crises , de los 32.300 millones de Marcos Alemanes (MA) de deuda externa en 1953 (se contabiliza pública y privada, así como a deuda anterior y posterior a la segunda guerra mundial), se requirió una quita del 50%, es decir, en torno a 16.000 millones de MA, que correspondía al 10% del PIB de Alemania en 1953. O dicho de otra manera, la deuda externa alemana con otros países era de aproximadamente el 20% PIB de la época. ¿Un 20% PIB de deuda externa era mucho o poco? de acuerdo a los estándares actuales de deuda neta en Europa según Eurostat, o en el mundo según el Banco Mundial, la Alemania de 1953 sería hoy en día unos de los países que menos debe al resto del mundo. En la actualidad España tiene una deuda externa neta en torno al 100% PIB, es decir, todo lo que el país es capaz de producir en un año.



Un segundo dato importante es proporcionar informacion de cual fué el origen de la deuda externa. De acuerdo al economista H. J. Dernburg, una de las principales causas que provocó la disminución de la deuda alemana fué la transición en 1948 de la moneda del Reich Alemán Reichsmark, a la moderna Deutsche Mark, en la que se realizó una quita de los depósitos de los ciudadanos alemanes del 90%. O dicho de otra manera, de cada 100$ que un ciudadano ahorraba en una cuenta corriente o un depósito bancario, se convirtió en 10$. El ahorro privado básicamente desapareció.

A continuación, del 20% de deuda externa restante, La mitad, en torno a 16.100 millones de marcos alemanes, correspondían a deudas reparaciones de guerra de la primera guerra mundial, las cuales fueron sistemáticamente impagadas en el pasado, pero aceptadas en 1951 como gesto de esfuerzo nacional en la conversión del país en miembro del sistema económico occidental. La otra mitad de la deuda externa correspondía a la inversión del Plan Marshall por parte de Estados Unidos e Inglaterra para la recontrucción de un país devastado después del conflicto bélico (ver foto a continuación). En la actualidad, las deudas externas de los países no proceden de reparaciones de guerra pasadas, o inversiones de reconstrucción por devastación de un país, sino deudas comerciales como consecuencia de déficits por cuenta corriente. Es decir, los países, en agregado, importan productos y servicios a crédito más que exportan (coches, ordenadores, etc.), creando deudas internacionales, y gastan más de lo que son capaces de pagar para gasto público, deudas hipotecarias de familias, o deudas empresariales, por citar tres ejemplos simples, y por tanto, tienen que acudir al mercado de capitales internacional y endeudarse (pedir prestado dinero a países y/o individuos que ahorran más que consumen a cambio de un interés).


En la actualidad, las deudas externas de los países no proceden de reparaciones de guerra pasadas, o inversiones de reconstrucción por devastación de un país, sino deudas comerciales como consecuencia de déficits por cuenta corriente.


Finalmente, un dato importante es el acuerdo de cómo se reestructuró la deuda externa restante (10% PIB). Se estableció en base a pagos a lo largo de 30 años, y mediante superávit por cuenta corriente, es decir, se pagaba deuda externa exportando más productos y servicios que importando, y no mediante acumulación de divisas en su banco central, o nueva emisión de deuda desde los países acreedores a menores tipos de interés. Esto permitió un crecimiento de la economía alemana basado en cimientos sólidos, y evitando los incentivos equivocados de experiencias anteriores.

Como siempre, el objetivo del artículo no es estar a favor o en contra de una quita, refinanciación y/o reestructuración de la deuda externa en Grecia, objetivo imposible de analizar en un blog, sino dar luz sobre argumentaciones, mitos y memes que no se sustentan sobre datos y cifras adecuadas en las comparaciones de experiencias presentes y los acuerdos de Londres de 1953.